Permiso de moto A1 y A2 - pruebas, maniobras y costes

¡Aprobado el examen moto! Mujer feliz con su carnet, casco y chaleco naranja, sentada en su moto, con conos de tráfico y camiones al fondo.

Escrito por

Unai Román

Publicado el

22 oct 2026

Índice

La parte que más inquieta al futuro motorista no suele ser memorizar las señales, sino saber qué permiso necesita, cuántas pruebas tendrá que superar y cómo evitar que un fallo pequeño arruine el examen. En España, el recorrido cambia según se trate del AM, A1, A2 o A, así que aquí reúno los requisitos, las maniobras, los costes orientativos, el papel de la autoescuela y las decisiones que más influyen en el resultado.

Las claves para llegar preparado al permiso de moto

  • A1 desde los 16 años para motos de hasta 125 cm³ y 11 kW.
  • A2 desde los 18 años para motocicletas de hasta 35 kW.
  • La parte práctica del A1 y A2 incluye pista cerrada y circulación abierta.
  • La tasa oficial de tráfico es de 94,05 € y cubre dos convocatorias.
  • El circuito exige controlar equilibrio, velocidad, frenada y trayectoria.

Qué permiso necesitas antes de apuntarte a la autoescuela

El primer error que veo con frecuencia es elegir la formación por el modelo de moto que gusta, sin comprobar antes qué autorización permite conducirlo. La decisión depende de la edad, la potencia y la experiencia previa, no solo de la cilindrada.

Permiso Edad mínima Qué permite conducir
AM 15 años Ciclomotores y cuadriciclos ligeros
A1 16 años Motos de hasta 125 cm³, 11 kW y 0,1 kW/kg
A2 18 años Motos de hasta 35 kW y 0,2 kW/kg
A 20 años Motocicletas sin límite de potencia, con requisitos previos

El permiso A2 también incluye las categorías A1 y AM. Si tienes el permiso B con más de tres años de antigüedad, puedes conducir en España motocicletas autorizadas para el A1, aunque eso no equivale a disponer de un A2.

Para obtener el permiso A hay que tener el A2 durante al menos dos años y superar un curso específico de acceso. Desde la regulación aplicada en 2025, ese curso combina teoría, circuito y circulación en vías abiertas, con especial atención a la carretera convencional y al uso del airbag para motoristas. No es un examen convencional, pero sí una formación obligatoria que la autoescuela debe acreditar.

Qué pruebas forman el examen de moto A1 y A2

Para el A1 y el A2, el proceso habitual combina una prueba teórica y dos partes prácticas. La teoría puede dividirse en un bloque común y otro específico de motocicletas. Quien ya haya superado la prueba común para otro permiso puede quedar exento en determinadas condiciones, especialmente si el aprobado todavía está dentro de su periodo de validez de dos años.

La prueba teórica

El bloque específico puede incluir entre 16 y 30 preguntas, con un minuto disponible por pregunta. La norma permite un máximo del 10 % de errores, por lo que el número exacto de fallos depende de cuántas preguntas tenga el cuestionario.

Conviene estudiar algo más que las señales. En las preguntas de moto aparecen la posición en la calzada, el comportamiento en curvas, el efecto de la lluvia, la presión de los neumáticos, el equipamiento, la frenada, la estabilidad y los riesgos de los ángulos muertos. Yo recomiendo hacer tests después de entender cada respuesta, porque memorizar patrones suele fallar cuando la pregunta cambia una sola palabra.

La prueba de pista

El circuito cerrado de A1 y A2 tiene seis maniobras. Antes de comenzar, el aspirante debe retirar el soporte, desplazar la motocicleta con el motor parado, mantener el equilibrio y ponerla en marcha correctamente.

  • Maniobra A, zigzag entre jalones a velocidad reducida.
  • Maniobra B, circulación por una franja estrecha sin perder el equilibrio.
  • Maniobra C, zigzag entre conos alcanzando al menos 30 km/h.
  • Maniobra D, esquiva de un obstáculo a una velocidad mínima de 50 km/h.
  • Maniobra E, aceleración y frenado controlado sin calar el motor.
  • Maniobra F, frenada de emergencia manteniendo la trayectoria.

Las pruebas B, A y E forman el circuito de equilibrio y maniobras, sin límite de tiempo. Las maniobras C, D y F se realizan en el circuito de habilidades y velocidad, que debe completarse en un máximo de 25 segundos. La rapidez ayuda, pero salir lanzado suele perjudicar más de lo que beneficia.

La circulación en vías abiertas

Una vez superada la pista, llega la circulación real con tráfico. El aspirante conduce solo la motocicleta y recibe las indicaciones del examinador mediante un intercomunicador, mientras el profesor acompaña desde otro vehículo.

La prueba debe tener al menos 25 minutos de conducción y circulación. Se valoran la observación, la colocación en el carril, las prioridades, la velocidad adaptada, las señales, los cambios de dirección, la distancia de seguridad y la capacidad de anticipación. En mi opinión, esta parte refleja mejor la preparación real que una pista perfecta, porque obliga a tomar decisiones mientras aparecen peatones, rotondas, vehículos estacionados y cambios de tráfico.

Cómo preparar las maniobras con una autoescuela

Una buena autoescuela no debería limitarse a repetir el recorrido hasta que salga por memoria. La meta es que puedas controlar la moto aunque cambie ligeramente la entrada, el viento, el estado del asfalto o tu nivel de nervios. La DGT recomienda que las clases prácticas tengan una duración mínima de 45 minutos, aunque lo importante es saber cuánto tiempo se dedica realmente a conducir.

Qué conviene trabajar primero

Yo empezaría por el control a baja velocidad, la mirada y el uso suave del embrague. En el zigzag lento, mirar el siguiente punto y no el cono que quieres evitar marca una diferencia enorme. También conviene practicar muchas salidas desde parado, porque calar la moto o apoyar el pie al inicio puede echar por tierra una maniobra sencilla.

Después pasaría al circuito rápido. La aceleración debe ser progresiva hasta alcanzar la velocidad exigida, y la frenada tiene que estar ensayada con ambos frenos sin bloquear la rueda. La maniobra de emergencia no se aprende de verdad haciendo una sola repetición al final de la clase.

Lee también: Autoescuela DGT - Claves para aprobar y elegir bien

Cómo elegir el centro adecuado

Antes de pagar la matrícula, preguntaría cuántas motocicletas tiene la escuela, qué frecuencia real de clases ofrece y si dispone de pista propia o concertada. También pediría por escrito qué incluye el precio, especialmente las tasas de examen, el alquiler de la moto y los derechos de convocatoria.

La experiencia del profesor importa mucho. Un instructor que explica dónde mirar, cuándo soltar embrague y cómo colocar el cuerpo aporta más que otro que solo repite “más rápido” o “más despacio”. Si después de varias clases sigues cometiendo siempre el mismo fallo, necesitas una corrección técnica concreta, no simplemente más vueltas al circuito.

Cuánto cuesta obtener el permiso de moto

No existe un precio único para toda España. La provincia, el número de clases, la modalidad de moto, la matrícula y las tasas internas de la autoescuela pueden cambiar bastante el presupuesto. Como referencia para 2026, una planificación razonable debe separar los gastos fijos de los variables.

Concepto Importe orientativo Qué debes comprobar
Tasa oficial DGT 94,05 € Da derecho a dos convocatorias
Reconocimiento médico 30-60 € Precio y validez del certificado
Matrícula y material 80-250 € Duración y servicios incluidos
Clase práctica 25-45 € aproximadamente Duración real y tipo de práctica
Gestión y vehículo de examen 40-100 € por convocatoria, según centro Si está incluido en el pack

Con el permiso B y pocas clases, el A2 puede quedar aproximadamente entre 500 y 900 €. Si partes de cero, necesitas muchas prácticas o suspendes alguna parte, es más prudente calcular entre 800 y 1.400 €, especialmente en ciudades grandes.

La tasa oficial cubre dos convocatorias. Si suspendes dos veces, aunque sea una vez la teoría y otra la pista, tendrás que abonar una nueva tasa y volver a tramitar la presentación. El certificado médico tiene una validez de 90 días, así que no conviene obtenerlo demasiado pronto si todavía no tienes clara la fecha de inscripción.

Los fallos que más hacen perder el examen

En la pista, los suspensos suelen llegar por causas muy concretas. Derribar un jalón, salirse de la franja, no alcanzar la velocidad mínima, rebasar la línea de frenado o perder el control durante la esquiva son errores evidentes. También perjudican una salida torpe, una frenada mal dosificada o apoyar el pie cuando la maniobra exige mantener el equilibrio.

En circulación, el problema no suele ser desconocer una norma aislada, sino mostrar una conducción poco anticipada. No mirar antes de cambiar de carril, entrar demasiado rápido en una rotonda, colocarse mal para girar, olvidar un intermitente o circular pegado a otros vehículos puede tener consecuencias importantes.

  • Mira antes de actuar, no cuando ya has iniciado la maniobra.
  • Adapta la velocidad antes de la curva, la rotonda o el cruce.
  • Haz visibles tus intenciones con suficiente antelación.
  • Mantén una distancia que te permita frenar sin improvisar.
  • No copies el ritmo de otros alumnos si no puedes mantener el control.

El equipamiento también cuenta. Para las pruebas de motocicleta debes llevar casco homologado, guantes, chaqueta y pantalón con protecciones y calzado que cubra el tobillo, además del elemento reflectante exigido. Si la autoescuela presta parte del equipo, pruébalo antes del día del examen, porque una chaqueta incómoda o unas botas rígidas pueden afectar a tus movimientos.

La última comprobación antes de presentarte

Yo no reservaría el examen solo porque ya hayas completado un número determinado de clases. Me presentaría cuando puedas enlazar el circuito varias veces sin depender de la suerte y cuando, en circulación, el profesor tenga que corregirte detalles y no decisiones básicas.

Antes de la convocatoria, confirma la documentación, la hora, el lugar, el estado de la motocicleta y el equipamiento. Lleva tiempo suficiente para ajustar espejos, guantes e intercomunicador. El objetivo no es conducir de forma espectacular, sino demostrar un control seguro, previsible y constante, que es exactamente lo que después necesitarás en la carretera.

Este artículo tiene un carácter exclusivamente informativo y educativo. El material se ha elaborado con el apoyo de modernas herramientas analíticas y lingüísticas (IA). Antes de tomar una decisión, consulta a un experto.

Preguntas frecuentes

El AM puede obtenerse desde los 15 años para conducir ciclomotores y cuadriciclos ligeros. El A1 se consigue desde los 16 años para motos de hasta 125 cm³ y 11 kW, mientras que el A2 exige tener 18 años y permite conducir motocicletas de hasta 35 kW. El permiso A no tiene límite de potencia, pero requiere tener el A2 durante al menos dos años y superar un curso específico.

El proceso combina una prueba teórica y dos partes prácticas: pista cerrada y circulación en vías abiertas. La pista incluye seis maniobras; las de velocidad deben completarse en un máximo de 25 segundos. La circulación dura al menos 25 minutos y evalúa la observación, la colocación, las prioridades, la velocidad y la anticipación.

La tasa oficial de tráfico es de 94,05 € y cubre dos convocatorias. También debes contar con el reconocimiento médico, que puede costar entre 30 y 60 €, matrícula y material de 80 a 250 €, clases prácticas de unos 25 a 45 € y, según la autoescuela, entre 40 y 100 € por la gestión y el vehículo de examen. Con permiso B y pocas clases, el A2 puede situarse entre 500 y 900 €.

Debes haber tenido el permiso A2 durante al menos dos años y realizar un curso específico de acceso. Esta formación combina teoría, circuito y circulación en vías abiertas, con atención a la carretera convencional y al uso del airbag para motoristas. No es un examen convencional, pero la autoescuela debe acreditar que has completado el curso.

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Unai Román

Unai Román

Me llamo Unai Román y tengo 15 años de experiencia en el ámbito de la formación vial y la logística profesional. Desde que comencé mi carrera, me he sentido atraído por la importancia de una educación sólida en estos campos, ya que considero que una buena formación no solo mejora las habilidades de los conductores y profesionales del transporte, sino que también contribuye a la seguridad y eficiencia en nuestras carreteras. A lo largo de mi trayectoria, he dedicado mi tiempo a investigar y analizar las tendencias del sector, lo que me permite ofrecer información actualizada y relevante. Me enfoco en desglosar temas complejos y hacerlos accesibles para todos, verificando fuentes y comparando datos para garantizar que mis lectores reciban contenido útil y preciso. Mi objetivo es ayudar a que cada persona comprenda mejor los desafíos y oportunidades que presenta el mundo de la formación vial y la logística, facilitando así su aprendizaje y desarrollo profesional.

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